sábado, 12 de octubre de 2013

Mitades (II)

Mi sombra también es la mitad de mi. La mitad oscura, la mitad capaz de metamorfosearse,  la que puede mutar dependiendo de la intensidad de la luz. La que no puede distinguirse en la oscuridad porque forma parte de ella. Estamos siempre divididos. Siempre. No hay forma de escapar de la fragmentación. Nunca seremos una unidad. Duales por siempre, para siempre.

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